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Propuesta para la primera fase del concurso; el proyecto se desarrolla en el campo deportivo del Estadio Nacional  (63 ha.) de la ciudad de Santiago, Chile.

La actuación es simple y de bajo presupuesto; se generan dos niveles de plantación que se unificarán formando el muro vegetal:

/ El suelo, desde donde nacen ejemplares de Parthenocissus combinados con Clematis, Bouganvillea y Bignonia logrando formas triangulares gracias a un soporte metálico de tubos y cables de acero.

/ Nivel superior, los maceteros son metálicos, soldados a la estructura. Las especies que cuelgan son Wisteria y Parthenocissus.

La nueva terraza mejora la calidad del espacio, ofreciendo sombra en verano y sol en invierno y favoreciendo la ventilación y aislamiento del edificio. Además, se ofrece al usuario la oportunidad de disfrutar de plantas aromáticas que ellos mismos autogestionan.

El proyecto nace a partir del encargo de la ETSAB a los alumnos de 1er curso del Máster Oficial de Paisajismo. La situación “encajonada” del espacio debido a la existencia de volúmenes a su alrededor totalmente diferentes, hace que nuestra propuesta se base en un sistema de franjas con topografía, densidades, sombras y funcionalidades diferentes, pero sin olvidar el conjunto del Jardín uniéndose en la “Meseta de Eventos”.

  • La primera franja utiliza un suelo mineral modular, permitiendo la entrada de vehículos al estacionamiento privado.
  • La segunda es una zona soleada con suelo de planta tapizante y mobiliario dispuesto irregularmente. La pendiente suave del 2% orientada hacia la escuela, es un gran espacio de encuentro.
  • La tercera es una franja “doblemente plegada” que cuenta con pendientes más pronunciadas y densidades altas de Populus.
  • La cuarta son unos huertos circulares que auto-gestionan los alumnos.

El proyecto se centra en la actuación sobre el viaducto del tren y sus alrededores, siendo el principal objetivo el reaprovechamiento de la estructura a partir de un cambio de uso ligado a una cierta transformación morfológica. El viaducto se transforma en un nuevo eje urbano peatonal, que conecta los espacios libres a su alrededor y que se integra completamente con la ciudad generando una “resonancia” en todo su recorrido. Implica una nueva manera de vivir la ciudad a dos niveles:

  • A nivel de la calle, limitando el tráfico rodado se generan nuevas posibilidades haciendo que la estructura de hormigón “pierda peso” y quede olvidada la antigua imagen de espacio residual.
  • A nivel del viaducto, desde sus 6.5 metros de altura, se permite una nueva experiencia visual de Girona apareciendo además de paseos lineares, espacios de encuentro diferentes.

Diferentes maneras de buscar las claves de un proyecto, tratando de utilizar varios soportes: foto aérea y dibujo a mano, montaje fotográfico, diagramas, …